Telepadecimiento

El reloj sonó a las 7.15. Sobresaltada me desperté y corrí al baño para mojarme un poco. Tiré cuanto objeto se me cruzó, incluido Francisco mi esposo. Una breve disculpa al pasar lo calmó, eso creo.
Por suerte vivimos a diez minutos el centro de la ciudad, por lo que no tardó en llegar un taxi. [...]

El necesario quiebre

Y así sigue mi historia… Y cada vez siento menos… respeto por mi vida…(Adrián Nievas)
Y así vino el inevitable quiebre. El amor con posibilidades de ser alcanzado, se pulverizó.
Hay otras cosas… otras personas, que además de ser alcanzables, son más cuerdas. Sólo necesitan un poco de formación. Un poco más de cultura, pero eso [...]